• Manuel Angel Nicolas Cuevas ha publicado una actualización

    hace 3 semanas, 6 dias

    🧠 Cuadernos de Energía Ética (4/…)
    De M y V a Mψ y Vₒ: bautismo de la massa psicoética y de la volitio
    En los tres primeros cuadernos propuse una analogía sencilla:
    si en física la energía cinética se expresa como

    E=1/2​mv2
    en Crimiatría Psicoética podemos pensar la energía ética de un acto como el resultado del encuentro entre

    una “masa” interna del sujeto (su carácter),

    y una “velocidad” ética (la forma en que pone en marcha su voluntad).

    Hasta ahora hemos trabajado con M? y V? como incógnitas abiertas.
    En este Cuaderno 4 damos un paso más: proponemos nombres y símbolos de trabajo para esas dos letras, pero dejamos todavía en incógnita el símbolo de la energía ética E?, que se concretará en cuadernos posteriores.

    1. Por qué necesitamos bautizar M y V
    Si queremos que la ecuación ética llegue a tener valor operativo (en prevención, evaluación de riesgo o rehabilitación), las letras no pueden ser meros “dibujos bonitos”. Tienen que corresponderse con constructos crimiátricos definidos.
    En tu sistema, ya disponemos de:

    la triada psicoetónica acrimi–axio–crimio
    (acrimi = ética positiva; axio = neutral / inestable; crimio = riesgo antisocial),

    la Escala de Polaridad Ética (EPE),

    y todo el aparato de la Criminología de la Conducta Antisocial y la Crimiatría.

    Lo natural es que M y V se apoyen en ese edificio, no que nazcan aparte.
    De ahí la propuesta:

    Mψ = massa psicoética

    Vₒ = volitio

    2. Mψ: la massa psicoética del sujeto
    2.1. Intuición básica
    En física, la masa mide cuánta materia hay y cuánta inercia presenta un cuerpo frente al cambio de movimiento.
    En Crimiatría Psicoética, la massa psicoética (Mψ) es el peso estructural de la persona en su forma de situarse ante el bien y el mal:

    cuánta “sustancia ética” tiene su carácter
    y en qué dirección está polarizada.

    No hablamos de número de actos, sino de la arquitectura psicoetónica que hay detrás:

    su modo habitual de valorar,

    su forma de responder al daño,

    su facilidad para desviarse o para sostener el bien.

    Por eso usamos la letra griega ψ (psi): para recordar que hablamos de una masa que es psico–ética, no física.
    2.2. Relación con la EPE y la triada acrimión–axión–crimión
    La Mψ no se inventa caso a caso: se obtiene, en tu modelo, a partir de la Escala de Polaridad Ética (EPE), que evalúa el sujeto en varios bloques (emocional, responsabilidad, relacional, etc.) y lo sitúa en la triada:

    Acrimión (K⁻) → Ética positiva / protección

    Axión (Kφ) → Ética neutral / inestable

    Crimión (K⁺) → Riesgo antisocial / desviación

    De forma cualitativa:

    una Mψ acrimiónica indica un carácter que tiende a proteger, reparar y contener el daño;

    una Mψ axiónica indica un carácter neutro, oscilante, muy sensible a influencias externas;

    una Mψ crimiónica indica un carácter con alto potencial de desviación.

    La massa psicoética es, por tanto, la combinación estructural de estos tres componentes psicoetónicos. Más adelante podrá formalizarse como:

    Mψ​=αK−+βKϕ−γK+

    con pesos diferentes para cada componente, pero en este cuaderno nos basta con la idea cualitativa.
    2.3. Qué incluye y qué excluye Mψ
    Incluye:

    el carácter psicoético global,

    la memoria ética acumulada (experiencias de culpa, reparación, traición, perdón…),

    la coherencia (o incoherencia) entre lo que la persona dice valorar y lo que realmente sostiene.

    Excluye:

    el acto concreto (eso lo recogerá Vₒ),

    estados de ánimo puntuales,

    errores aislados que no definen la estructura de fondo.

    Mψ es el potencial ético estructural sobre el que actuarán después las decisiones concretas.

    3. Vₒ: la volitio, voluntad en acto con carga ética
    3.1. Etimología y sentido
    La letra V nos remitía a “velocidad” en la fórmula física.
    En el modelo crimiátrico la reinterpretamos como Volitio (Vₒ):

    del latín voluntas / volitio: voluntad, querer, decisión.

    No cualquier deseo, sino la voluntad puesta en marcha en una dirección moral concreta.

    Es decir, Vₒ es la voluntad en acto cuando:

    elige un camino,

    lo orienta hacia alguien,

    y lo ejecuta con mayor o menor intensidad.

    3.2. Qué recoge Vₒ
    Vₒ integra tres dimensiones que ya venías trabajando:

    Contenido axiológico

    ¿Qué se pone en juego?

    ¿Un valor (caridad, justicia, lealtad, reparación…) o un contravalor (odio, rencor, abuso, crueldad, indiferencia radical…)?

    Aphorá psicoética (dirección)

    ¿Hacia quién se dirige la volitio?

    ¿Hacia el bien del otro, hacia su daño, hacia uno mismo (egoísmo/autodestrucción), hacia la comunidad o el orden social?

    Pulsión (intensidad)

    ¿La decisión estalla como impulso casi irreflexivo?

    ¿O es fría, calculada, sostenida en el tiempo?

    ¿Hay lucha interna o desinhibición total?

    Por eso Vₒ aparece al cuadrado en la ecuación:
    pequeños cambios en la intensidad y dirección de la volitio pueden disparar la energía ética del acto, igual que en física pequeños cambios en v se traducen en grandes cambios en E.
    3.3. Qué NO es Vₒ
    Vₒ no es:

    mera emoción (puedo sentir ira y no actuar),

    simple impulso automático (si no hay mínima decisión, seguimos en otro plano),

    ni el carácter de fondo (eso ya lo mide Mψ).

    Vₒ es la voluntad cuando cruza la línea del “podría hacer” al “voy a hacer”, con toda su carga ética.

    4. La ecuación reescrita (provisionalmente):
    E?=1/2Mψ​Vo2​
    Con estos dos símbolos ya bautizados podemos reescribir la ecuación en versión de trabajo:

    La lectura, en lenguaje llano, sería:

    La energía ética de un acto (E?) depende de la massa psicoética del sujeto (Mψ)
    y del cuadrado de la volitio (Vₒ) con la que actúa en una dirección moral concreta.

    Importante:

    seguimos escribiendo E? porque aún no hemos fijado el símbolo definitivo ni su formalización;

    en este cuaderno sólo dejamos claras las bases sobre las que ese símbolo tendrá que asentarse.

    Algunas intuiciones que ya se vislumbran:

    Una Mψ acrimiónica + Vₒ fuerte hacia un valor → debería producir una energía ética claramente positiva (acto de exelcitud).

    Una Mψ crimiónica + Vₒ fuerte hacia un contravalor → debería producir una energía éticamente muy negativa, relevante para el riesgo criminógeno.

    Una Mψ acrimiónica + Vₒ puntual hacia un contravalor → indicaría una energía ética ambigua o conflictiva (episodio que contradice el carácter, frecuente en procesos de culpa y reparación).

    En próximos cuadernos se afinará cómo se expresa todo esto en términos de signo (positivo / neutro / negativo) y magnitud (alta / media / baja) de la E?.

    5. Ficha práctica con Mψ y Vₒ (versión cualitativa)
    Para ir bajando a la práctica, propongo una ficha sencilla que se puede usar en formación, análisis de casos o trabajo crimiátrico:
    1. Mψ – Massa Psicoética

    Tendencia dominante según la EPE:

    ☐ Acrimiónica (protección / reparación)

    ☐ Axiónica (neutral / inestable)

    ☐ Crimiónica (riesgo antisocial)

    Comentario breve: ¿qué rasgos psicoéticos lo justifican?

    2. Vₒ – Volitio

    ¿Qué decide hacer el sujeto?

    ¿Hacia quién se orienta la acción?

    Orientación axiológica:

    ☐ Valor

    ☐ Contravalor

    ☐ Indiferencia activa

    Intensidad / pulsión:

    ☐ Baja ☐ Media ☐ Alta

    ¿Impulsiva o fría / planificada?

    3. E? – Energía ética (solo hipótesis cualitativa por ahora)

    ¿Dirías que el acto, visto globalmente, tiene una energía más bien:

    ☐ Acrimiónica (protege/eleva)

    ☐ Axiónica (ambigua / neutra)

    ☐ Crimiónica (daña / degrada)?

    Observaciones para prevención, seguimiento o intervención.

    Esta ficha no pretende todavía “medir”, sino entrenar la mirada en clave Mψ–Vₒ–E?.

    6. Cierre e invitación
    Con este Cuaderno 4 hemos dado un paso importante:

    hemos dejado de hablar de M? y V? en abstracto,

    hemos bautizado Mψ (massa psicoética) y Vₒ (volitio),

    y hemos mostrado cómo encajan en la ecuación que venimos trabajando, manteniendo E? todavía en incógnita.

    El siguiente movimiento lógico será:

    decidir qué forma simbólica y conceptual debe tener E

    y cómo se puede usar sin caer en simplificaciones peligrosas.

    Mientras tanto, cualquier crítica, matiz o mejora sobre Mψ y Vₒ es bienvenida:

    en los comentarios del blog,

    y en el grupo “Crimiatría y Energía Ética” de Forenses.net, donde se está trabajando en paralelo la Escala de Polaridad Ética (EPE) y la Ley de Conservación de la Energía Ética.

    Porque, al fin y al cabo, si la energía ética existe, no es para que la encierre una fórmula,
    sino para que la entendamos mejor y podamos prevenir daño y potenciar exelcitud.