• Manuel Angel Nicolas Cuevas ha actualizado una entrada en el grupo CRIMINALÍSTICA

    hace 4 horas, 25 minutos

    CRIMINALÍSTICAPerfilación social: cuando la conducta depredadora opera fuera del radar penal

    Durante décadas, la criminología aplicada centró su atención en los sujetos que habían transitado por el sistema penal: el detenido, el imputado, el condenado. Este enfoque, aunque necesario, dejaba fuera de análisis a una categoría de individuos igualmente peligrosos que nunca protagonizan un expediente judicial. Francisco Javier Rivero Sánchez, abogado y criminólogo con más de 23 años de investigación en conducta criminal, identifica con precisión este punto ciego: los depredadores sociales que operan al margen del Derecho Penal generan daños reales y devastadores sobre personas, organizaciones y estructuras comunitarias enteras sin dejar huella en ningún registro policial.

    La clave de este planteamiento reside en la distinción entre el delito y el patrón de conducta. Los escenarios cambian —el entorno laboral, la pareja, el liderazgo institucional, la red de confianza personal—, pero los mecanismos de manipulación, dominación, engaño y explotación permanecen estables. Esta estabilidad de los patrones es precisamente lo que hace posible su identificación sistemática antes de que materialicen el daño.

    En respuesta a esta realidad, Rivero Sánchez desarrolla el concepto de perfilación social, una disciplina orientada a la detección temprana de conductas depredadoras en cualquier contexto interpersonal o institucional. A diferencia del perfil criminal clásico, vinculado a la investigación de hechos delictivos consumados, la perfilación social opera en fase preventiva, analizando dinámicas de poder y control antes de que produzcan consecuencias irreparables. Su aplicación no se limita al crimen organizado o la violencia física: abarca el ejercicio abusivo del poder en estructuras jerárquicas, las relaciones de pareja con dinámicas coercitivas y los entornos profesionales dominados por individuos con rasgos de psicopatía funcional.

    Resumen jurídico-forense

    — La conducta depredadora no requiere la comisión de un delito para causar daño grave a personas e instituciones. — La mayoría de los sujetos con perfiles manipuladores o explotadores nunca acceden al sistema penal. — Los patrones de manipulación, dominación y engaño se mantienen constantes con independencia del contexto en que operen. — La perfilación social propone un método de análisis preventivo basado en la identificación de estas conductas. — El ámbito de aplicación incluye entornos laborales, relacionales, familiares e institucionales. — La distinción entre conducta criminal y conducta peligrosa resulta fundamental para ampliar el alcance del análisis criminológico. — La experiencia acumulada en 23 años de investigación en comportamiento criminal sustenta metodológicamente este enfoque.

    Análisis e implicaciones

    Desde una perspectiva jurídico-forense, el planteamiento de la perfilación social interpela directamente a los límites del Derecho Penal como herramienta de protección. Conductas encuadrables en el artículo 173 del Código Penal —trato degradante reiterado— o en la Ley Orgánica 10/2022 de garantía integral de la libertad sexual pueden estar precedidas por largos períodos de conducta depredadora no tipificada. La identificación temprana de patrones coercitivos tiene implicaciones directas en la valoración del riesgo, la prueba pericial psicológica y la activación de medidas cautelares en procesos civiles y penales.

    Aplicación profesional

    En la práctica forense, la perfilación social encuentra aplicación concreta en la elaboración de informes periciales sobre personalidad y peligrosidad, la valoración del riesgo en procedimientos de violencia de género conforme al protocolo VioGén, y la detección de dinámicas de acoso laboral o mobbing en el ámbito del Derecho del Trabajo. Para jueces y fiscales, supone un instrumento de contextualización de la conducta del investigado más allá de los hechos puntuales imputados. Para criminólogos y psicólogos forenses, amplía el marco de análisis hacia la conducta predelictual y los indicadores tempranos de peligrosidad.

    Contexto normativo

    El marco normativo relevante incluye el Código Penal español en sus disposiciones sobre coacciones, acoso y trato degradante; la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género; la Ley 15/2022 integral para la igualdad de trato y la no discriminación; y, en el ámbito europeo, la Directiva 2012/29/UE sobre derechos de las víctimas. El Consejo General del Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado han impulsado protocolos de valoración del riesgo que integran análisis de conducta como herramienta preventiva.

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    Francisco Javier Rivero Sánchez

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