La negación del problema en adicciones: función psicológica y enfoque
La negación del problema en adicciones: función psicológica y enfoque clínico en la intervención forense
En el contexto clínico y forense, la expresión «yo no tengo un problema» constituye uno de los fenómenos más frecuentes y, a la vez, más mal interpretados en la evaluación de personas con conductas adictivas. Cuando un paciente minimiza su consumo o normaliza su comportamiento, la lectura inmediata tiende a catalogar esa respuesta como ausencia de conciencia de enfermedad o como resistencia deliberada al tratamiento. Sin embargo, esta interpretación resulta insuficiente desde una perspectiva clínica rigurosa.
Verbalizaciones del tipo «yo controlo», «podría dejarlo cuando quisiera» o «no es para tanto» no cumplen exclusivamente una función negadora. En muchos casos, operan como mecanismos de protección frente a experiencias emocionalmente inasumibles: vergüenza asociada al estigma del diagnóstico, miedo a renunciar a una fuente consolidada de regulación emocional, temor al cambio identitario o dificultad para proyectar una vida sin la conducta o sustancia que ha estructurado el funcionamiento cotidiano durante tiempo prolongado.
Abordar la conciencia de problema en el tratamiento de las adicciones no puede reducirse a una estrategia confrontacional orientada a demostrar objetivamente la existencia de un trastorno. Requiere, antes, comprender qué función cognitiva y emocional cumple esa narrativa explicativa en la persona evaluada. Esto desplaza el eje de la intervención: en lugar de preguntar por qué el sujeto no reconoce el problema, resulta clínicamente más productivo explorar qué condiciones o cambios vitales harían que esa persona reconociera su conducta como problemática. No se trata de validar el consumo, sino de comprender antes de intervenir.
Resumen jurídico-forense
· La negación o minimización del consumo es un fenómeno clínico diferenciado de la simulación o la mentira deliberada.· Estas verbalizaciones cumplen funciones de autorregulación emocional, no únicamente de ocultación.· La conciencia de enfermedad es un constructo evaluable y relevante en peritajes de adicciones y en valoraciones de imputabilidad.· La intervención eficaz exige identificar la función adaptativa de la negación antes de confrontarla.· El enfoque motivacional —vinculado a la entrevista motivacional de Miller y Rollnick— sustituye la confrontación por la exploración de la ambivalencia.· La pregunta clínica debe orientarse a las condiciones subjetivas que activarían el reconocimiento del problema.· Comprender precede a intervenir, tanto en clínica como en el ámbito pericial.
Análisis e implicaciones
En el ámbito forense, la distinción entre negación funcional y ausencia real de conciencia de enfermedad tiene implicaciones directas en la valoración de la imputabilidad y en los informes periciales sobre trastornos adictivos. El artículo 20.2 del Código Penal contempla la exención o atenuación de responsabilidad criminal vinculada al consumo de sustancias, pero su aplicación exige una evaluación precisa del estado mental del sujeto en el momento de los hechos. Un peritaje que confunda negación psicológica con simulación puede derivar en conclusiones clínicas y jurídicas erróneas con consecuencias procesales relevantes.
Aplicación profesional
En la práctica pericial, el psicólogo forense que evalúa a personas con trastornos por uso de sustancias debe integrar instrumentos validados como el AUDIT, el DAST-10 o el PRISM junto con una exploración cualitativa de las narrativas del evaluado. El Plan de Acción sobre Drogas 2021-2024 de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas enfatiza la necesidad de enfoques individualizados. Identificar la función de la negación permite al profesional diseñar estrategias de intervención más ajustadas y emitir informes periciales con mayor validez ecológica y clínica.
Contexto normativo
La evaluación forense de las adicciones se enmarca en la Ley Orgánica 10/1995, del Código Penal (artículos 20 y 21), la Ley 5/1997, de drogodependencias de la Comunitat Valenciana como referente autonómico modélico, y la Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024 del Ministerio de Sanidad. A nivel europeo, la EMCDDA —actualmente integrada en la EUDA— establece estándares de evaluación y tratamiento aplicables en contextos periciales y clínicos de los Estados miembros.
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María Madalina Acsinia
