Pensamiento crítico en psicología forense: la competencia

Psicólogos ForensesPensamiento crítico en psicología forense: la competencia que la inteligencia artificial no puede sustituir

El acceso a información ilimitada y la proliferación de herramientas de inteligencia artificial han transformado radicalmente el modo en que los profesionales del ámbito forense y jurídico gestionan el conocimiento. Disponer de respuestas inmediatas, sin embargo, no equivale a razonar con mayor rigor ni a emitir criterios más sólidos. En disciplinas como la psicología forense, donde cada conclusión pericial puede condicionar decisiones judiciales de enorme trascendencia, la calidad del razonamiento supera en importancia a la cantidad de información disponible.

El verdadero desafío para los profesionales que trabajan en contextos periciales, criminológicos o clínico-forenses no reside en acumular más datos, sino en preservar la capacidad de cuestionar hipótesis, contrastar fuentes, detectar sesgos cognitivos propios y construir criterio técnico autónomo. Delegar en la tecnología la interpretación de resultados psicométricos, la valoración de síntomas o la estimación de riesgo supone trasladar al algoritmo una responsabilidad que, desde un punto de vista deontológico y jurídico, recae exclusivamente en el perito.

En el contexto de los equipos multidisciplinares que intervienen en el sistema de justicia, la demanda creciente no apunta únicamente a profesionales con sólida formación técnica, sino a expertos capaces de interrogarse sobre la pertinencia metodológica de sus actuaciones, la validez ecológica de los instrumentos empleados y la adecuación de sus informes a los estándares procesales vigentes. La gran competencia del futuro en psicología forense no será manejar más herramientas, sino saber cuándo, por qué y para qué utilizarlas, así como reconocer sus limitaciones con honestidad científica.

Resumen jurídico-forense

El post plantea una reflexión directamente aplicable a la práctica pericial: la saturación informativa y el uso de inteligencia artificial no sustituyen el pensamiento crítico del perito. En psicología forense, la capacidad de formular preguntas pertinentes resulta más determinante que el volumen de respuestas disponibles. Se subraya la necesidad de profesionales que cuestionen sus propios métodos, contrasten hipótesis y construyan criterio técnico propio. La competencia profesional del futuro se orienta hacia el aprendizaje continuo, la revisión metodológica constante y la adaptación rigurosa ante escenarios judiciales y sociales en permanente transformación.

Análisis e implicaciones

En el ámbito pericial, la ausencia de pensamiento crítico puede derivar en informes técnicamente deficientes que vulneren garantías procesales fundamentales. El Código Deontológico del Psicólogo establece la obligación de emplear métodos validados y actuar con competencia actualizada. La irrupción de herramientas de IA generativa en la elaboración de informes periciales plantea interrogantes sobre autoría, responsabilidad técnica y fiabilidad probatoria, cuestiones aún sin regulación específica en el ordenamiento jurídico español que exigen una postura crítica y cautelosa por parte del perito.

Aplicación profesional

En la práctica forense cotidiana, el psicólogo perito debe evaluar críticamente instrumentos como el PCL-R, el SVR-20 o el VRAG antes de fundamentar en ellos valoraciones de riesgo que orienten decisiones judiciales. Aplicar protocolos estandarizados sin cuestionar su adecuación al caso concreto compromete la validez del dictamen. La formación continua en metodología forense, la supervisión entre pares y la actualización en jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre prueba pericial constituyen herramientas esenciales para mantener un criterio técnico sólido e independiente.

Contexto normativo

La actuación del psicólogo forense se encuadra en los artículos 456 a 485 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y en los artículos 335 a 352 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que regulan la prueba pericial. A nivel europeo, el Reglamento (UE) 2024/1689 sobre Inteligencia Artificial establece un marco de riesgo que afecta directamente a los sistemas empleados en contextos judiciales. El Consejo General de la Psicología y el Consejo General del Poder Judicial son los organismos de referencia en la supervisión deontológica y procesal de estas actuaciones.

Ver publicación original

Artículo relacionado
Marta Palomo Pedrola